Cómo empezó todo para mi…

Cómo empezó todo para mi…

Conocí a los activistas que prepararon en Madrid la manifestación del 15-M por el mes de marzo. Algunos comentarios que aparecían desde hacía semanas por mi Facebook me despertaron la curiosidad. Podía ser una oportunidad de reportaje, los jefes me habían pedido algo de denuncia social, alguna historia de quejas vecinales o conflictos ciudadanos. Los comentarios y post me mandaban a links que trataban de acciones de desobediencia civil, performances y caceroladas, de crisis económica, de bancos y políticos corruptos. Ya había hecho algún reportaje parecido y me pareció muy interesante y divertido. Un par de e-mails, una llamada por teléfono  y casualidades de la vida, una antigua compañera de universidad. Una excusa para volver a verla y además, confiaba yo, me facilitaría el trabajo.

Entonces eran una plataforma de pro-movilización ciudadana. Habían contactado por la red y quedaban los viernes por la tarde en el Patio Maravillas, una de las casas ocupas más conocidas de la capital. Cuando me decidí a ir, quedaba justo un mes para la primera gran acción con la que se darían a conocer, era 15 de abril. Luego supe que era la tercera vez que se reunían de forma presencial.

Llegué casi una hora tarde. Cuando entré, una veintena de personas estaban sentadas en sillas y sillones de toda clase haciendo un círculo. La busqué con la mirada y la hice un gesto, entonces se hizo el silencio. Me dijo que me presentara ante la asamblea. No me hizo sentir cómodo. Fue precisamente ella, mi vieja compañera de clase, la que me dejó en evidencia: “Ya, pero cuenta para qué vienes aquí”. Yo era un periodista y algunos me identificaban como hostil. Casi les tengo que enseñar mi acreditación. Podía ser algo peor que un periodista, podía ser policía. Les propuse la posibilidad de hacerles un reportaje sobre cómo preparaban esa primera acción que les daría a conocer. Me hicieron varias preguntas y les expliqué que más o menos lo que les proponía era grabar algunas entrevistas y una acción directa no violenta, algo como una acción de protesta ante un banco, de las que hablaban por la red. Me contestaron que probablemente sí, pero que tendrían que hablarlo cuando me fuera. Me dejarían estar y que escuchara. Días más tarde me enteré, que a aquella asamblea sí que asistió al menos un policía. Y no, no era yo, sino uno que se fue rápidamente, en cuanto llegó un grupito de universitarios que le habían reconocido de otra reunión.

Les analicé a cada uno, intenté adivinar quienes eran, a qué se dedicaban, que les motivaba para asistir a aquella reunión, un viernes de primavera… 20 mataos, pensé. ¿Y estos son los que quieren cambiar el mundo con ayuda de Internet? Algunos no dejaban de mirarme un poco raro, así que intenté relajarme y empecé a escucharles con atención. Hablaban de la crisis, de las injusticias a las que nos vemos sometidos cada día. Del abuso de los bancos y de la corrupción de los políticos. El sistema falla, y tienen razón, pensé. Tienen toda la razón y lo que en el fondo proponían era hacer algo, lo que fuera, pero hacer algo. Había ideas y propuestas de todos los tipos.  Hablaban de hacer pasacalles, carteles, pegatinas y un concierto. De preparar un comunicado y sacar a firmas un manifiesto. De inhundar Internet con videos y mensajes de convocatoria. También sobre hacer un cordón de seguridad el día de la manifestación. Tenían muchísimo miedo porque algún incidente con la policía terminara en disturbios.

Creo recordar, que había una pelirroja guapa tomando notas de lo que se decía.  Y que un tío con bigote que gritaba cada vez que se desviaba la conversación. Otro tipo pequeño y con gafas, algo mayor a la media de los asistentes, y que tenía mucha gracia ironizando con los disturbios, animaba a la lucha, a que esa manifestación tenía que ser algo antológico, revolucionario. Uno que me parecía un gafa pastas, insistía en que tenía que ir dirigida a todo el mundo, que no podía parecer algo anarkico o revolucionario, sino familiar y divertido. Otro, proponía lanzar un video por Internet como el del movimiento 20 de Febrero de Marruecos. Caras de circunstancias… hasta que un tipo alto y espigado enumeraba motivos por los que la gente estaría de acuerdo en manifestarse, haciendo mucho hincapié en visibilizar el problema de la vivienda. Sabía de lo que hablaba y dominaba un poco el cotarro. Hoy, a todos ellos y muchos otros, los considero buenos amigos.

Aun no habían decidido ni el recorrido, pero por lo menos ya tenían eslogan. Por Internet se ponían de acuerdo para todo, con otros grupos como ellos. Los llaman nodos. Aprendí nuevos conceptos y recordé viejas formas de organizarse, aquellas de mi más tierna infancia, y que no oía desde la guardería: autogestión y organización horizontal. “Lo hacemos entre todos, porque todos somos iguales”. Y mi preferida: “Solo no puedes, pero con amigos sí.” Escuchar aquella frase me hizo recordar viejos olores, sueños de juventud que ya casi había olvidado. Fue mágico. Sin darme cuenta empecé a participar en el debate de la asamblea, a proponer, a dar ideas o recomendar algunos contactos. “¿Y si el manifiesto lo lee un intelectual que lo haya firmado? Sin darme cuenta, supongo que decidí, en aquella misma asamblea ser uno más, hacerme activista. Si era eso lo que pedían y lo iban hacer así, yo quería formar parte de ello. Pedían Democracía Real Ya. Porque no somos mercancía en manos de políticos y banqueros.

El reportaje nunca lo hice. A mis jefes no les interesó nada. Pero no he dejado de participar con ellos desde la red y asistir a muchas de sus asambleas. Hasta mucho más tarde no pude hacer un reportaje relacionado con el 15M. Pero eso es otra historia…

Lo que viví desde el 15 de mayo me ha cambiado la vida. Ya no soy el mismo. En parte se lo debo a ellos, a toda la gente que he ido conociendo por el camino, a los que me han hecho pasar a la resistencia. Soy un indignado. Creo en la desobediencia civil como lucha política para cambiar las cosas. Y este es mi blog.

Hoy el movimiento 15-M en general y este grupo en particular, no pasa por sus mejores momentos… Pero como he gritado alguna vez… La lucha sigue… cueste lo que cueste…

Y esto para mi, sólo acaba de empezar…

PD: Lo que es indignante, es que el primer video lo grabara yo y sea tan malo. ;-/

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Acerca de muckrakerpost

Periodista de causas perdidas... Undercover en los medios empezando en el 2.0
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